Conozca a Judy
Me hice doula de fin de vida por mi mejor amiga. Hoy acompaño a familias en todo el centro de Florida, en español y en inglés, en casa, en hospicio y en centros de cuidado.

Me hice doula de fin de vida por mi mejor amiga. Cuando se estaba muriendo, permanecí a su lado durante 3 meses. Esos meses me enseñaron lo que significa estar viva, y lo que significa dejar esta vida con dignidad, en compañía y en paz.
Hoy acompaño a familias en todo el centro de Florida, en casa, en hospicio y en centros de cuidado. Ayudo a iniciar las conversaciones que parecen demasiado difíciles, explico qué esperar y llevo calma cuando las emociones son intensas. Cuando la familia entiende lo que está pasando, el miedo se transforma en presencia.
Trabajo en español y en inglés, para que la persona que está en el centro y cada miembro de la familia puedan expresarse en el idioma más cercano a su corazón.
Me siento cómoda con la oración, las Escrituras y los rituales cuando traen consuelo, y con el silencio cuando eso es lo que se necesita. confirmar redacción
Vea a Judy contar por qué hace este trabajo (30 segundos, con subtítulos en español).
Formación y afiliaciones
Lo que las familias pueden esperar de mí
Presencia
Tiempo sin prisa. Junto a la cama no miro el reloj, y no apresuro a ninguna familia en una conversación difícil.
Honestidad
Explicaciones claras y delicadas de lo que está pasando y de lo que suele venir después, para que nadie se quede con dudas ni con miedo.
Respeto
Los deseos, las creencias y la cultura de su ser querido van primero. Sigo el plan de cuidado de su equipo de hospicio y las indicaciones de su familia.
Los 3 arrepentimientosque más se escuchan al final.
No haber dicho su verdad. No haber pasado suficiente tiempo con las personas que aman. No haber dicho “te quiero” o “gracias” lo suficiente. Nadie menciona el dinero ni el trabajo. Por eso creo que prepararse con tiempo es uno de los gestos más bondadosos que puede tener una familia.